Iglesia de La Compañía, Quito, Ecuador
Con la llegada del siglo XVII, el espíritu europeo del Barroco encontró en América un terreno fértil para expresarse. El barroco colonial no fue una simple copia del estilo peninsular: en el Nuevo Mundo adquirió matices propios, resultado del mestizaje cultural, de las tensiones sociales y del choque entre lo sagrado y lo terrenal, el barroco en América se mezcla con representaciones y colores propios de la
región, dando lugar a obras más coloridas y particulares, y a través no solo de los textos sino de los majestuosos altares y pinturas
El barroco en América se manifestó como un arte de contrastes: lo grandioso frente a lo efímero, la devoción religiosa junto a la crítica velada, la abundancia de recursos retóricos para hablar de un mundo en crisis y, al mismo tiempo, de un mundo que buscaba afirmarse. En las letras, este estilo se tradujo en un lenguaje exuberante, lleno de metáforas, símbolos y giros conceptuales donde el juego verbal servía tanto para el goce estético como para lograr la eficacia del discurso.
Características
-Sobreponen la búsqueda de originalidad y la creación de imágenes sugestivas y únicas a cualquier fin didáctico o meramente emotivo.
- En sus obras los artistas buscan el recargamiento, excesivos detalles y ornamentación como una manera de expresar los diferentes ámbitos y perspectivas de una situación.
-En su expresión prefieren los claro-oscuros, los contrastes como una forma de representar cierto tenebrinismo que refleja a una sociedad en crisis.
- Sin dejar de lado cierto sentimiento religioso, expresar una sensibilidad pesimista, desengañada, crítica y compleja, relacionada con una época inquietante desde el punto de vista psicológico, cultural y social, además de político y económico.
-Utilizan frecuentemente en sus obras la ironía y humor como antídoto contra la desesperanza.
- El sentido de movimiento, dinamismo y tensión en sus obras. No se busca el reposo, sino que, por el contrario, se establecen tensiones entre las formas, los sonidos, las palabras o los conceptos.
-Los tópicos comunes en sus temáticas girara en torno a la preocupación por la fugacidad de la vida, el sentimiento religioso, la apariencia y el desencanto.
Sabia Sor...
Sor Juana Inés de la Cruz (Nepantla , 1648- Ciudad de México, 1695)
Sor
Juana Inés de la Cruz, nacida en San Miguel Nepantla (México) en 1648,
fue una de las voces más brillantes del Barroco hispanoamericano. Desde
niña mostró un talento excepcional para el estudio y la escritura.
Ingresó al convento de San Jerónimo en la Ciudad de México, donde
encontró el espacio necesario para dedicarse a la lectura, la poesía y
la reflexión filosófica.
Es autora de una obra vastísima que
abarca villancicos, autos sacramentales, sonetos, romances y textos en
prosa, donde combinó erudición, ingenio y una profunda mirada crítica
sobre su tiempo. En su famoso Respuesta a Sor Filotea, defendió con
firmeza el derecho de la mujer al conocimiento y a la educación,
convirtiéndose en un símbolo de la inteligencia femenina en la historia
de América.
Murió en 1695, víctima de una epidemia en su
convento. Su figura trasciende como la “Décima Musa”, una autora que
llevó el Barroco americano a sus más altas cumbres y que sigue
inspirando por la fuerza de su pensamiento y la belleza de su palabra.
"Hombres necios que acusáis
a la mujer sin razón
sin ver que sois la ocasión
de lo mismo que culpáis." (Fragmento)
Francisca Josefa del Castillo (1671, Tunja - 1742, Tunja, Colombia)
I
"El habla delicada
del amante que estimo,
miel y leche destila
entre risas y lirios.
Su meliflua palabra
corta como rocío,
y con ella florece
el corazón marchito.
Tan suave se introduce
su delicado silbo
que duda el corazón
si es el corazón mismo." (Fragmento)
.

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